Aunque no me digas, de Evangelina Guerrero

Yo sé que me quieres aunque no me digas
yo sé que me tienes cautiva por siempre
en las fuertes redes de tu propia vida
celeste incensario de un sueño perenne

Aunque no me digas que sin mí no vives
mi anhelo me dice que todo es verdad
que ciñen tu frente muchas flores tristes
si agobiado piensas en un despertar

Yo, ¿qué he de decirte? Te miro...y me callo
tú ya bien comprendes mis hondos silencios
la estrella hecha flor del cielo lejano
contempla en las aguas su sombra sin miedos

Deja que mi pena repose en tu pecho
como fatigada paloma viajera
a la sombra tibia del tranquilo huerto
de la paz gocemos la caricia buena

Que sea el reposo canción, serenata
mientras hilvanamos en la hora serena
los sueños maduros de épocas pasadas
que llenan de efluvios nuestras almas viejas

Aunque no me digas que piensas en mí
que toda me guardas en tu corazón
volveré al recuerdo y hallándote a ti
aunque no me digas sabré que es amor