A Hispania, de Fernando María Guerrero

Te hablo en tu lengua, mis versos
te dirán que hay un amor
que en la hecatombe pretérita
su raigambre conservó
en lo más hondo y arcano
de mi pecho. Es como flor
que han respetado celliscas
y avalanchas de pasión
flor abierta suavemente
en cumbres llenas de sol
a donde sube el espíritu
de sus quimeras en pos
para rezarte: __ ¡Oh Hispania!
¡oh dulce idioma español
el del arcipreste de Hita
el de Lope y Calderón
el de Juan Mena y Cervantes
de Pereda y de Galdós!
¡Oh dulce lengua que irradias
tu latina irisación
y encierras la amplia eufonía
de toda una selva en flor
pues eres susurro de agua
gorjeo de ave, canción
de brisa leve en las hojas
en mañanitas de sol...

En esta lengua, oh Hispania
balbuciente formuló
mi alma en los días niños
sus caprichos, su candor
y en las horas juveniles
cuando hicieron irrupción
en mi vida las primeras
exaltaciones de amor
también fue tu idioma egregio
el que sirvió a mi ilusión
y la dio plumas divinas
de mágico tornasol
para llegar hasta el fondo
de un lejano corazón
y decirle:-Ven conmigo
y dame un beso de amor

Murió este amor. En mi pecho
muerta la hoguera, restó
un puñado de cenizas
de la pasada ilusión
y al verme tan olvidado
de la mujer que me amó
para luego envenenarme
con una negra traición
cuando quise maldecirla
con mi pluma y con mi voz
llorando de pena y rabia
la maldije en español...
Y en tu idioma que es un iris
por su fulgencia y color
voy dando a todos los vientos
trozos de mi corazón
mis líricos fantaseos
mis optimismos, mi horror
por lo prosaico, y mis gritos
de protesta y rebelión
contra todas las limazas
contra el búho y el halcón
contra la sierpe asquerosa
que quiere alzarse hasta el sol
contra "chaturas estéticas"
que nos roban la emoción
contra Verres coloniales
y su dólar corruptor
y contra todos los hombres
que hacen tan fiera irrisión
del derecho de mi pueblo
a ser su único señor....

¡Oh noble Hispania! Este día
es para ti mi canción
canción que viene de lejos
como eco de antiguo amor
temblorosa, palpitante
y olorosa a tradición
para abrir sus alas cándidas
bajo el oro de aquel sol
que nos metiste en el alma
con el fuego de tu voz
y a cuya lumbre, montando
clavileños de ilusión
mi raza adoró la gloria
del bello idioma español
que parlan aún los Quijotes
de esta malaya región
donde quieren nuevos Sanchos
que parlemos en sajón.
Pero yo te hablo en tu lengua
oh Hispania, porque es su son
como música de fuente
como arrullo encantador
y como beso de vírgenes
en primaveras de amor...

1913