Tierra adorada, de José Palma

Tierra adorada
hija del sol de Oriente
su fuego ardiente
en ti latiendo está

Tierra de amores
del heroísmo cuna,
los invasores
no te hollarán jamás

En tu azul cielo, en tus auras
en tus montes y en tu mar
esplende y late el poema
de tu amada libertad

Tu pabellón que en las lides
la victoria iluminó
no verá nunca apagados
sus estrellas ni su sol

Tierra de dichas, de sol y amores
en tu regazo dulce es vivir
¡Es una gloria para tus hijos
cuando te ofenden por ti morir!